No podrƔn detener la primavera

No podrĆ”n detener la primavera. Inocente, mi manera de contonearme ante ti; sutiles, tus acercamientos. Los abrazos de bienvenida y aĆŗn mĆ”s fuertes los de la despedida, sin saber cuĆ”ndo serĆ­an los siguientes. Era invierno, pero el escalofrĆ­o derritió el hielo. Al cerrar los ojos visualizo el Ćŗltimo que recuerdo, que no fue el mĆ”s lejano de ellos. Al poco tiempo, hablĆ© de que me sentĆ­a atraĆ­da por ti. Llegó […]

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lo que no cambias, lo eliges

Aquello que no cambias, lo estÔs eligiendo. Si no te hace sentir bien. ¿Por qué lo mantienes? No somos eternos como para soportar en nuestra vida algo que nos incomoda o nos genera malestar. Estamos solo un ratito aquí, procura hacer un poco mÔs aquello que te hace feliz. La vida estÔ hecha para ser disfrutada. QuejÔndote no solucionas nada, si no lo cambias, lo eliges. Somos dueños de nuestras

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DespuƩs de la tormenta siempre llega la calma

Después de la tormenta siempre llega la calma. Andaba sin buscarte, pero tú ya me habías encontrado tiempo antes. Creí creer en el querer a primera noche, pero a ti antes de aquella, ya te quería, aunque no del mismo modo en el que te empecé a querer aquel día. Sabías que pasaría, porque estudiaste cada una de mis palabras, mis movimientos, mis frases programadas se convirtieron en tu rutina.

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Hace falta mucho amor

Hace falta mucho amor para no conformarte con menos de lo que deseas y consideras merecer. Es necesario tiempo para quitarte la venda de los ojos y ver que habĆ­as idealizado a la mediocridad. Una suave sonrisa, encajes de bolillos, el brillo deslumbrante que era capaz de iluminar la temida oscuridad de las miradas perdidas. Ni una chispita de luz era capaz de entrar. Lo volviste a hacer, los ideales

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